Y tú qué hubieras hecho

Y tú qué hubieras hecho

“Sí, quiero casarme contigo”. Esa fue la respuesta que motivó a que mi ahora prometida y yo decidiéramos hacer un viaje a Puerto Vallarta para celebrar nuestro compromiso. Pensábamos en pasar unas románticas vacaciones y olvidarnos del trabajo por unos días, pero nunca imaginé que este viaje me haría enfrentarme a una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar en toda mi vida.

Bien dicen que la mayoría de las personas encuentra el amor en alguien más que no es su verdadera mitad, su complemento. Es como la historia del hilo rojo, donde a pesar de tener una pareja, tu dedo puede estar unido al de otra persona que no has conocido pero que estás predestinado a encontrar, y la cual es tu alma gemela. Desde que conocí a Georgina quedé impactado con su belleza y personalidad, con el tiempo supe que era el amor de mi vida, pero lamentablemente yo no el de ella. Salimos como pareja oficial por 6 meses hasta que ella puso fin a la relación, pues decía que estaba confundida con el regreso de uno de sus exnovios. Cada que me enteraba que terminaban, yo la buscaba, pero sin lograr más que anotar un rechazo más a mi ya larga lista.

Tiempo después decidí olvidarme de ella y empecé a salir con otras chicas hasta que conocí a Elizabeth, y tras dos años de relación y casi tres de conocernos, le pedí que se casara conmigo, por eso ahora estamos en uno de los vuelos Volaris rumbo a Puerto Vallarta. Nunca pensé que en el hotel me encontraría con Georgina, quien se quedaba en el mismo piso de mi habitación. Al verla, el corazón se me aceleró y mi cuerpo se paralizó. No le dije nada a Elizabeth por temor a que fuera a adivinar que aún siento algo por ella, un sentimiento que he ocultado por tantos años.

Una noche la encontré en el pasillo muy cerca de mi cuarto y sabía que las coincidencias no eran cosa de la suerte, ella quería hablar conmigo. Me invitó un trago y yo aproveché que mi prometida se había quedado profundamente dormida para aceptarle la invitación. Me contó que tiene una hija pero no tiene pareja, pues su ex la dejó en cuanto se enteró de que estaba embarazada, pero meses después se arrepintió e intentó buscarla, fue ahí cuando se dio cuenta que yo era el hombre de su vida, por lo que lo rechazó un par de veces más hasta que desistió. Ahora el destino la ponía frente a mí, pero yo ya estaba comprometido. Amaba a Elizabeth, pero Geo es el amor de mi vida. El amor de mi vida dijo que estaba dispuesta a esperarme todo el tiempo que fuera necesario, como yo lo hice en el pasado, hasta que pudiéramos estar juntos. En ese instante tomé la decisión, decidí aposar todo a mi obsesión, al amor de mi vida y ponerle fin a un amor que iba creciendo.

¿Tú con quién te hubieras quedado? Sé honesto contigo mismo y déjamelo saber en los comentarios.